@solitalo

1 – Cuando en meditación u oración nos dirigimos a Dios, a Jesús, a Buda, a un santo o al Universo, y decimos necesito, quiero, dame… esas expresiones significan que carecemos de eso que solicitamos. Eso no funciona y si lo hace, es accidentalmente porque claramente disminuye el poder de manifestar que tienen ustedes, porque la manifestación surge de una afirmación de carencia o necesidad, de modo que no hay una manifestación poderosa ahí. Ese es el primer obstáculo para la manifestación consciente.

La manifestación perfecta la hizo Jesús y se resume en: Cuando oren por algo, crean que ya lo tienen o que ya se les dio, y lo recibirán. No dice: Cree y lo recibirás, sino Cree que lo has recibido. El secreto de la manifestación está oculto en esa creencia.

2 – Las personas entienden esto, pero no pueden creer del todo que han recibido algo cuando saben fehacientemente que no lo han recibido. Sienten que se les pide que nieguen la realidad. Eso se convierte en el segundo obstáculo a la manifestación porque no comprenden que lo que se necesita es creer que ya tienen lo que están pidiendo.

Esto nos lleva a que tenemos que estar en total alineación con el momento presente, adentrarnos profundamente en nuestro interior. Esta es la práctica fundamental porque allí descubrimos quiénes somos, más allá de la mente pensante y el ego. Descubrimos que en esencia somos consciencia, y la consciencia es la vida inmanifestada, la fuente de toda vida y contiene todo lo que podría ser manifestado en realidad externa alguna vez. La clave para la manifestación consciente es descubrir quiénes somos en esencia y una vez que lo descubrimos, eso contiene todo lo que podrían desear a nivel sensorial. Cualquier cosa que consigan entonces proviene de un estado de plenitud y no de uno de carencia. Cuando sienten la plenitud de la vida que está en su interior, que es inseparable del momento presente, de quiénes son y de las profundidades de su ser, ya lo tienen todo. Nada de lo que puedan obtener mejoraría esta comprensión. 

Si desean una gran riqueza, ¿cómo se sentirían si la tuviesen? Cuando realmente llegue a ustedes, no sentirán ninguna diferencia. Lo externo es solo un reflejo distante de lo que encontraron en su interior.

La base de la manifestación está en descubrir la profundidad del momento presente. Si no pueden descubrir el secreto del momento presente que es inseparable de quiénes son ustedes, entonces, no importa lo que logren, ya sea trabajando arduamente o mediante prácticas de manifestación.

Eso no los satisfará, y sus poderes de manifestación se reducirán considerablemente.

Eckhart Tolle