@solitalo

¿Con frecuencia te sientes que eres menos que los demás? ¿Te sientes cansado aún cuando acabas de despertarte? ¿Te enfermas sin motivo? ¿Te aburres con facilidad?

Todos sabemos la importancia que tienen las vibraciones qué emitimos porque de ello depende lo que atraigamos a nuestras vidas. Pero ¿cómo saber qué es lo que estamos generando y enviando al Universo?

-Revisa qué pasa en tu realidad. ¿Todo te sale mal o fluye en armonía, se abren o se cierran las puertas ante ti, logras lo que te propones rápidamente o todo es cuesta arriba, hay orden o desorden en tu vida? Tú estás creando esta realidad que disfrutas o padeces, así que tómate tu tiempo y define dónde estás parado hoy. Si te satisface estas vibrando alto y encaminado hacia tus objetivos, si todo está patas arriba estás vibrando bajo.

-Evalúa tu estado emocional. ¿cómo te sientes? Cada vibración responde a una emoción específica. El amor, la alegría, el disfrute, el entusiasmo y la seguridad indican un patrón de vibraciones altas. Si estás bien emocionalmente, tu frecuencia está sana.

Por otro lado, la ira, la angustia, el enojo, la incomodidad, la depresión, la frustración y el aburrimiento indican que estás vibrando a muy baja frecuencia.

-Estudia tu cuerpo. ¿Te sientes vigoroso, fresco, renovado, con energía? Estás vibrando alto. O por el contrario, te sientes cansado, deprimido, agotado, con dolores? Estás vibrando bajo.

-Revisa tus pensamientos. Cuando estás distraído ¿en qué piensas? ¿En todo lo malo que te ha pasado o podría pasar, en todo el daño que sientes que te han hecho, en personas que se han comportado mal contigo aunque sea una vez? Estás vibrando bajo, los pensamientos cocrean la realidad. O por el contrario ¿estás lleno de proyectos, ideas, creatividad, siempre tienes algo nuevo qué contar o que hacer? Estás vibrando alto y moviéndote hacia lo que deseas manifestar.

-¿Vives quejándote por falta de dinero, de pareja, de empleo, enfocado en todo aquello que te falta para sentirte pleno? Estás vibrando bajo. O siempre tienes una visión optimista de las oportunidades ante ti y tomas el aprendizaje de cada lección de la vida?

Cómo puedes ver, de esta pequeña autoevaluación puedes sacar muchas conclusiones y hacerte consciente de qué es lo que está ocurriendo y para qué ocurren los eventos en tu día a día. No hay buena suerte o mala suerte, somos creadores de realidades y en manos de cada uno está acercarnos o alejarnos de las metas. Pregúntate ¿dónde estás parado hoy? ¿es donde realmente quieres estar? Si tu respuesta es sí continúa haciendo lo que haces y aumenta tus experiencias. Si no estás conforme, satisfecho y pleno con tu realidad toma la decisión de cambiarla hoy y declárate a ti mismo: Sí! Estoy dispuesto a #TransformarME!

Cariños, Solange.