Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

@solitalo

En la lejanía de los tiempos el resonar de un chamán muy viejo clamaba: “El hombre es uno en su materia, cuerpo, mente y espíritu. Comprenderá que todo es energía. Unirá la razón con su espiritualidad y será uno para la eternidad”. El Velo de Maya separa la existencia material mundana de existencia espiritual.

La mente del hombre develará con la ciencia el velo de maya y se asombrará de cómo a través de mitos, leyendas, y creencias el místico develaba el velo de maya.

El Velo de Maya establece la separación y la soledad que experimenta el humano con la única fuente de la que forma parte, la Mente Cósmica del Gran Espiritu Universo.

En este lado del velo de maya, el humano dudando, creyendo, confiando y temiendo, va construyendo las piezas del juego de su propia vida. Maya es una voz sánscrita y se interpreta como el velo de la ilusión, que no le permite ver la verdadera realidad. Es el velo de las limitaciones que nos impide conocer la verdad de lo que realmente somos.

El humano es un ser energético multidimensional y su realidad, del otro lado del velo, es ilimitada en su proyección divina. El ser humano devela el VELO DE MAYA buscando la verdad que tiene escondidas en el átomo divino de su ser eterno.

La oscuridad que fabrica el ser humano con sus pensamientos y sentimientos negativos de odio, ansiedad, miedo, discordia, venganza, racismo, egoísmo, envidia y materialismo, que invaden al mundo e impiden que el hombre se vuelva divino.

El humano quiso develar el velo de Maya y siempre intuyó que existía algo mas allá de lo que podía percibir a través de sus 5 sentidos. En su deseo de saber, la verdad sobre la existencia vislumbraba lo que oculta el misterio de la vida.

El místico explicaba su necesidad de conocimiento a través de mitos y leyendas que meditando intuía a través de su espíritu la verdad oculta el velo de maya. El científico explicaba su necesidad de conocimiento a través de su razón, su intelecto, y la lógica de su mente. Y se apartaron el uno del otro en busca de la verdad hasta creer que eran irreconciliables la razón y el espíritu.

El Velo de Maya separa la existencia material mundana de la existencia espiritual. El Velo de Maya es culpable de la soledad y separación que experimenta el humano con la única fuente divina de la que forma parte: la mente cósmica del Gran Espíritu Universo.

Del lado del mundo físico del velo de maya, el humano dudando, creyendo, confiando y temiendo, va construyendo las piezas del Juego de su propia vida.

El velo de maya es la ilusión de las creaciones de nuestros pensamientos que estructuran, cosas y eventos, que forman realidades en nuestra naturaleza humana, son conceptos creados por nuestras mentes empeñadas en medir categorizar y separar. El velo de Maya es la ilusión de tomar estos conceptos por realidades, de confundir el mapa con el país.

En la visión hindú el mundo cambia continuamente, pues el universo es una obra rítmica y dinámica, en donde todos estamos unidos en una gran danza cósmica. Mientras nuestra visión del mundo sea fragmentada, mientras estemos bajo el velo de maya pensamos que estamos separados del inmenso Cosmos.

Develar el velo de maya es darse cuenta de la unidad y armonía de toda la naturaleza, incluyendo al humano, y actuar de acuerdo a esto. Significa experimentar, completamente y personalmente, que todo, incluyéndose uno mismo, es es parte de la gran energía universal y que formamos parte de ella.

Maya es una voz sánscrita y se interpreta como el velo de la ilusión de no poder ver la verdadera realidad, es el velo de las limitaciones que nos impide conocer la verdad de lo que realmente somos.

El humano es un ser energético, multidimensional y su realidad, del otro lado del velo, es ilimitada en su proyección divina.

El ser humano devela el VELO DE MAYA buscando la verdad que tiene escondidas en el átomo divino de su ser eterno.

El humano siempre quiso develar el velo de Maya, intuyó que existía algo más allá de lo podía percibir a través de sus 5 sentidos deseo saber lo que vislumbraba oculto que ocultaba el cosmos, el por qué del llorar y del reír de la vida del Hombre.

Fuente: elsabiancoortega.com